MOHAMED VI EXIGIÓ A SÁNCHEZ QUE NO LLEVE A
MINISTROS DE PODEMOS A LA CUMBRE DE RABAT
España, 6/11/2022
Por Pelayo Barro/OKDIARIO
“Así
se lo trasmitió Mohamed VI a Pedro
Sánchez, a través ambos de sus interlocutores del
Ministerio de Exteriores. La exigencia, planteada el pasado septiembre, según
fuentes diplomáticas, «no era negociable».
Sánchez ya se lo ha comunicado a sus ministros, que saben que no son
«bienvenidos» en Marruecos por apoyar las tesis del Frente Polisario sobre
el Sáhara Occidental.
Sánchez
pasó por el aro marroquí al reconocer la autoridad de Mohamed VI sobre el
Sáhara, con una cesión histórica en forma de carta enviada el pasado mes de
abril. Pero sus ministros de Podemos no. Una de esas líneas
rojas de los morados que el PSOE ha traspasado sin más
consecuencia que una reprimenda mediática de los miembros de esa ala del
Gobierno. Pero nada más. Eso sí, Rabat no olvida y
no les quiere ni ver en pintura.
Así
lo trasladó el gabinete de Mohamed VI a España a través de una de las reuniones
de trabajo para preparar esa cumbre bilateral, que
lleva sin celebrarse desde 2018. El aviso marroquí, según las fuentes
diplomáticas consultadas por OKDIARIO, se produjo durante el viaje del ministro
de Exteriores español, José Manuel Albares,
a Rabat el pasado mes de septiembre.
De
esa manera, Marruecos plantea su veto a la presencia de la vicepresidenta y
ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; de la
ministra de Igualdad, Irene Montero; de
la de Asuntos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, y del
de Consumo, Alberto Garzón. Del titular de
Universidades, Joan Subirats, no hay
constancia de advertencia alguna por parte de Rabat.
Moncloa, lejos de defender a parte de sus ministros, hizo suyo el
veto. Los afectados ya lo conocen. Según ha informado OKDIARIO, Sánchez tampoco era partidario de
que estos ministros formasen parte de la delegación y su presencia pudiese
enturbiar una cumbre que el Ejecutivo considera vital para el futuro de
las relaciones entre ambos países. Y sobre todo, para la tranquilidad de
Moncloa en muchos frentes, principalmente el de la inmigración.
La no comparecencia de
estos ministros es significativa en algunos casos. Por ejemplo, en cuestiones laborales, rama de Díaz, que toquen la regularización de las mujeres
marroquíes que todos los días pasan la frontera de Ceuta y Melilla para trabajar. O el caso de Consumo, con multitud de frentes en común con Marruecos: el mayor proveedor
y también el cliente más grande del balance exportaciones-importaciones de España.
Críticas
En el caso de Yolanda Díaz, la vicepresidenta fue muy crítica con
el hecho de que Sánchez no hubiese siquiera llevado a debate su reconocimiento
de Marruecos como autoridad del Sáhara Occidental. «Esta decisión no se ha votado en el
Consejo de Ministros, por tanto el Gobierno no ha hablado»,
advirtió Díaz. «Sí hay un cambio y aquí nuestra posición es conocida… y aquí lo
dejo», sentenció. No volvió a hablar del tema.
Garzón
también se significó en el asunto. Denominó al pueblo saharaui de «víctima»
y pidió que puedan ejercer el «derecho a expresar cómo quiere que sea su
futuro», posicionándose contra las tesis de Rabat.
Ione Belarra se expresó en términos parecidos a los de
Garzón, indicando que «España no debe apartarse del derecho internacional».
Irene
Montero reaccionó de forma relativamente comedida al
anuncio de Sánchez asegurando que «el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
es cristalino respecto al conflicto del Sáhara Occidental. Habla de una solución
política justa, duradera y aceptable para todas las partes
incluyendo la libre determinación del pueblo saharaui. España debe continuar en
este camino».
Pero
Marruecos seguramente ya conocía la posición radical de Montero en la cuestión
saharaui, como la de 2016 cuando pedía «terminar con las violaciones de Derechos
Humanos y la ocupación marroquí».
Acompañaba su mensaje con una foto y el eslogan «¡Sáhara libre!».”