MATILDE THROUP SEPÚLVEDA, PRIMERA ABOGADA EN CHILE Y
SUDAMÉRICA
Chile, 20 de junio 2020
Por Alejandro Gómez
“El 6 de junio se cumplen 129 años desde
que la primera mujer juró como abogado en nuestro país y Sudamérica. Este hecho
-que no debería ser ninguna sorpresa en la actualidad, pues hoy estudian y
juran más mujeres que hombres- a fines del siglo XIX fue todo un
acontecimiento. Doña Matilde, la tercera mujer en obtener un título profesional
desde la vigencia del Decreto Amunátegui firmado en Viña del Mar en febrero de
1877, y que permitió a las jóvenes ingresar a la Universidad, logró romper una
serie de prejuicios que se enfrentaron muchas mujeres que abrazaron el estudio
del derecho, hasta ya bastante avanzado el siglo XX. Ella padeció en varias
ocasiones la actitud de los profesores que deseaban su fracaso en sus exámenes,
como uno de ellos quien le indicó: “Las mujeres a coser y cocinar en su casa”.
Su juramento causó revuelo, no solo en Chile sino en el extranjero. En Bélgica,
el abogado Luis Fort solicitó al Presidente de la Corte Suprema antecedentes
acerca de las dificultades que Matilde Throup había tenido para obtener el
título de abogada, requiriendo un documento que le permitiera acreditar ante
las autoridades judiciales belgas que en Chile había una mujer que ejercía
dicha profesión. Similar situación se desarrolló en Argentina, cuando la Corte
Suprema trasandina solicitó un informe a Chile de lo acontecido en el caso de
doña Matilde, pues la Corte de Buenos Aires había negado dicho derecho a doña
María Angélica Barrera (primera abogada trasandina), quien al reclamar dicha
arbitrariedad dio el ejemplo del caso chileno, oficiándose para tal efecto. Sin
embargo, esto no significó para nuestra primera colega mujer un camino fácil,
pues además de enfrentar los prejuicios que nuestra sociedad tenía respecto del
trabajo femenino, se vio también enfrentada a las trabas institucionales del
propio Estado. Así fue el caso de la primera mujer en oponerse al cargo de
Notario Público y Secretario del Juzgado de Ancud, el cual fue rechazado por el
Fiscal Judicial de la Corte de Apelaciones de Concepción, por el solo hecho de
ser mujer. Mas, la señorita Troup no se aminoró frente tal injusta decisión, y
recurrió ante la Corte Suprema para revertir la medida, la que luego de la
visita del Fiscal de la Corte Suprema por sentencia de fecha 23 de septiembre
de 1893, fue acogida considerando la igualdad entre hombre y mujer para acceder
a dichos cargos y reconociendo la contribución de doña Matilde, al eliminar
restricciones para que mujeres fueran abogados. Posteriormente, se presentó a
los concursos para los cargos de oficial civil de la Primera Circunscripción de
Santiago y Notario Público de Santiago, siendo en ambas aceptada para el examen
correspondiente. No obstante, doña Matilde ejerció intensamente la profesión,
teniendo una numerosa clientela. Muchas de dichas defensas correspondían a los
más pobres que concurrían a su oficina, lo que nos evoca el recuerdo de la
colegiada doña Lidia Hogtert en el Colegio de Abogados de Valparaíso.
Doña Matilde se une a un selecto grupo de mujeres que fueron punta de lanza
para la inclusión femenina en la abogacía, como lo fueron Matilde Brandau,
Gudelia Pacheco, Filomena Casarino y posteriormente Elena Caffarena en
Santiago; Laura Fuenzalida, Berta Santiagos, María Skarpa, Adriana Preusser,
primeras abogadas en Valparaíso; y, Clarisa Ratamal primera abogada en
Concepción. El Colegio de Abogados de Valparaíso no ha estado ajeno a reconocer
la contribución de las mujeres en nuestra profesión. Desde el 2017, por primera
vez la Vicepresidencia de la Orden la ejerce una distinguida colega, doña Aida
Halaby Cury. En 2019, por primera vez en la historia de nuestra centenaria
institución, se le otorgó a otra honorable colega el más alto reconocimiento
que otorga nuestra Orden, el premio de Excelencia Profesional a doña Inés
Pardo, primera profesora de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad
Católica de Valparaíso, lamentablemente fallecida hace pocos días.
Ciertamente, doña Matilde representa a todas esas mujeres que día a día ejercen
la abogacía. Para ellas también va nuestro reconocimiento, ya que todos y todas
hemos construido el Colegio de Abogados de Valparaíso. (Santiago, 5 junio 2020)”.
Tomado de DIARIO
CONSTITUCIONAL. cl