EL FÁRMACO QUE CURARÁ EL CÁNCER

“Plásticos biodegradables, préstamos más baratos... Las promesas de los ordenadores cuánticos, cada vez más cerca.”

Publicado el Domingo, 27 de Marzo de 2022.
Esta entrada ha sido leída 1575 veces

EL FÁRMACO QUE CURARÁ EL CÁNCER

España, 27 de marzo 2022

                                                        Por Juanjo Becerra


“En los últimos años han proliferado en el mercado diversos prototipos de este nuevo tipo de computación y sus prestaciones no dejan de crecer de camino hacia los ordenadores cuánticos universales. Una tecnología que provocará una profunda revolución industrial en la que España podría tener un papel relevante gracias a la cantera de talento desarrollada espontáneamente en los últimos años

 

¿Sabes lo que son 100 microsegundos? Son la fracción, de la fracción del tiempo que dura un parpadeo. Son casi nada, y sin embargo, en computación cuántica lo son casi todo. Es el tiempo que dura hoy día la magia de los cúbits, la versión cuántica de los bits que sustenta la promesa de esta nueva estirpe de ordenadores. A Google le bastaron unos microsegundos de esa magia para demostrar la llamada supremacía de los ordenadores cuánticos con su prototipo Sycamore: hacer en poco más de tres minutos un cálculo que a un ordenador convencional le habría costado 10.000 años.

Esa magia efímera es la semilla de la revolución que vendrá de la mano de esta nueva tecnología, según los expertos: permitirá a los bancos calcular mejor los riesgos de determinadas operaciones y reducir los tipos de interés; dará lugar a fármacos hasta ahora inimaginables para curar de forma sencilla graves enfermedades; hará posibles baterías más ligeras y con mayor autonomía, así como nuevos plásticos biodegradables...

CÓMO FUNCIONAN LOS ORDENADORES CUÁNTICOS

¿Pero en qué consiste exactamente el milagro cuántico de los cúbits que cada vez está más cerca de cambiar nuestro mundo? «El cúbit es el estado de excitación que se produce en un material superconductor al bajar mucho su temperatura», expone Manuel Pino, investigador ComFuturo del Instituto de Física Fundamental del CSIC. Lo explica midiendo cada palabra para sortear las minas terminológicas que harían la definición más precisa, pero también más incomprensible. Y cuando acaba, hace un segundo intento: «Es un loop superconductor en el que la corriente puede ir hacia la derecha o hacia la izquierda y el estado cuántico se produce cuando va en ambas direcciones a la vez».

Y en esa posibilidad de que la moneda caiga en cara y en cruz simultáneamente es donde radica la poderosa capacidad de cálculo de los ordenadores cuánticos: la información codificada en un cúbit permite la superposición de ceros y unos donde en los bits clásicos solo cabe una de las dos opciones.

 

Sin embargo, ese estado de gracia del cúbit solo se puede mantener unos microsegundos hoy día, lo que limita mucho el desarrollo y la comercialización de estos computadores. «Es muy difícil hacer un ordenador cuántico, porque los cúbits son objetos físicos y cualquier interacción con el entorno hace que dejen de comportarse como tales», argumenta Sergio Boixo, el español que trabaja como jefe científico de Teoría de Computación Cuántica de Google y que lideró la creación de Sycamore.

 

«¿Qué puedo hacer para que no desaparezca el estado cuántico tan rápido?», se pregunta Manuel Pino. «Si aislas el cúbit, dura mucho, pero entonces no va a hablar con el cúbit que está al lado», responde. Y claro, estos ordenadores no alcanzarán su verdadera dimensión hasta que no se puedan conectar miles y miles de cúbits en ellos.

 

Esos son los grandes desafíos pendientes para una ciencia que va a transformar profundamente nuestro mundo aunque todavía sólo podamos atisbar en qué sentido. «No sabemos si en 10 años o en 30, pero va a ser una nueva revolución industrial y creo que es importante estar ahí», asegura Boixo.

 

CIENTOS DE MILES DE MILLONES

Según un informe de la consultora Mckinsey, el impacto económico de la computación cuántica será de entre 300.000 y 700.000 millones de dólares anuales (entre 272.000 y 636.000 millones de euros) sumando las cuatro industrias más beneficiadas: la farmacéutica (entre 13 y 68 mil millones de euros), la química (entre 18.000 y 36.000 ), la de la automoción (9.000-23.000 ) y la de las finanzas. Este último es el campo donde el impacto tendría más volumen (se trata de una industria de 6,9 millones), pero aún es pronto para estimarlo, ya que está más lejos de una aplicación real de la computación cuántica.

«Concentrándote en problemas de química, finanzas, logística... se pueden resolver ya problemas demasiado complejos para un superordenador convencional», plantea Enrique Solano, CEO de la compañía Kipu Quantum y profesor honorario de Ikerbasque.

 

«Si cambias de paradigma y aceptas que no sea un ordenador cuántico universal, sino que ataque un problema concreto, con algunos cientos o pocos miles de cúbits bastaría», argumenta este experto. «Esos ordenadores no es que estén por llegar, sino que se están fabricando ahora», añade.

                                                 Tomado de Diario El Mundo.es

¿

Comentarios (0)

Comparte en Redes Sociales

Déjanos tus comentarios:

Escriba el código de seguridad para verificar que no es un robot.
No hay comentarios.
Este artículo no tiene comentarios todavía. Sé el primero en comentar.

Categorias

Ciencia y tecnología

Crítica de las Decisiones Judiciales

Derecho Comparado

Noticias

Otros

Política y Derecho Internacional

Política, Arte y Cultura

Sentencias de la Sala Constitucional

Sentencias de la Sala de Casación Civil

Sentencias de la Sala de Casación Penal

Sentencias de la Sala de Casación Social

Sentencias de la Sala Electoral

Sentencias de la Sala Político-Administrativa

Sentencias y resoluciones de la Sala Plena

Servicios

TÓPICOS JURÍDICOS




Grupo Jurídico Veritas Lex S.C. Desarrollado por Corporación Diginet de Venezuela
J-29990326-4. Año 2014 - 2026